Black Mirror: Caída en picado

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Los influencers ya han conquistado el mundo.

Caída en picado fue el capitulo con el que Black Mirror abrió su tercera temporada en octubre de 2016. La historia fue ideada por Charlie Brooker, el creador de la serie. Se puede considerar uno de sus episodios más "clásicos", al relatar, como es habitual en la serie, una pesadilla social provocada por el desarrollo tecnológico. Se podría decir que su guión es predecible, pero el capítulo tiene una gran calidad. Y su mensaje, una gran actualidad.

He elegido este capítulo de Black Mirror como primera reseña de esta fantástica serie por varios motivos. Desde luego por su gran actualidad, como en general casi todos los episodios de la serie. Pero también por  cuestiones personales.

 Al fin y al cabo tengo un blog. Desde luego, un blog de ciencia ficción, que además acaba de iniciar su andadura, no es precisamente lo más influencer del mundo. Pero quién sabe. En una realidad alternativa mis entradas quizás tienen miles de visitas y marcan el rumbo del género  en todo el mundo. Aunque supongo que mi yo alternativo no os escribiría desde un viejo PC mientras me muerdo las uñas, sino desde un modernísimo Mac, mientras con mi iPhone X.VIP edition, hago fotos de mi mismo, con gesto interesante, para compartir en Instagram.

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En el mundo de Caída en picado, la medida de todas las cosas está en la popularidad que uno tiene en las redes sociales. Si eres popular y tienes una nota alta y consigues mantener esa puntuación, optarás a los mejores trabajos, a vivir en las mejores casas, y a tener un derecho tras otro.

La protagonista, Lacie, parte de un nivel bastante bueno, aunque no así su hermano, lo que lastra los puntos que ella podría alcanzar. Pero una conocida suya de la adolescencia, Naomi, prototipo de mujer superficial fashion victim, ha conseguido triunfar. Y claro, no hay mejor manera de lograr mayores puntuaciones que a través de los influencers, como Naomi, cuyos votos tienen más peso en el cómputo global.

En una hábil maniobra con un osito de peluche, Lacie logrará una puntuación alta de su antigua compañera e incluso la invitación para ser dama de honor en su próxima boda. El cielo se abre ante la protagonista. Con esa boda tiene a su alcance el mundo de ensueño al que siempre había aspirado, empezando por un apartamento de lujo.

Inevitablemente el sueño se convertirá en pesadilla, como no podía ser de otra manera en Black Mirror.

Caída en picado

¿Y si ya estamos en el mundo de Caída en picado?

Las redes sociales tienen hoy en día un poder desmesurado. Por supuesto también tienen muchísimas ventajas. Nos ha permitido conectar con muchas personas. Unas desconocidas, e incluso bots inexistentes, pero, por ejemplo, yo he podido volver a saber de amigos de la infancia o retomar relaciones hace tiempo abandonadas.

Además también nos ha organizado, un poco y con muchos peligros, la tremenda información infinita que hay en Internet. Una información masiva y muchas veces no contrastada que puede llegar a abrumarnos e incluso desinformarnos. Un determinado uso de las redes sociales permite cribarlo todo, organizarlo, jerarquizarlo... 

Aunque obviamente siempre está la debilidad de que creamos al que lo ha colgado, al medio, fuente a la que sigues o amigo.

Las redes sociales tienen muchas ventajas. Pero, por supuesto peligros.

No mostramos quienes somos

Vivimos en una sociedad donde, por desgracia, las apariencias son fundamentales. Muchas personas necesitan recibir el aval de otras personas. Puede ser porque se infravaloran, o porque realmente piensan que ese reconocimiento es el camino hacia el éxito social. También porque necesitemos formar parte de un grupo, de un colectivo, y por eso terminamos vinculándonos a tal o cual tribu y seguimos tal o cual moda.

Lo cierto es que las redes sociales han magnificado algo que ya antes se hacía: vender apariencias. Así, a traves de las redes sociales, proyectamos una vida que no es la nuestra, solo con las imágenes divertidas, positivas, las experiencias más gratas... 

Cierto que también nos despedimos de los seres queridos o mostramos nuestra indignación ante los hechos que suceden ante nuestros ojos, pero el día a día, nuestras miserias cotidianas, aquello que realmente define nuestra vida en tonos grises e incluso apagados, obviamente no se muestra. Y algunos hasta la ocultan de manera premeditada. Y otros se creen que ellos son los únicos infelices porque solo ven la supuesta buena vida y alegría de los demás a través del prisma distorsionado de las redes sociales.

Los influencers

Me gustaría pensar que, la cantidad desmesurada de gente que vive de internet y de las redes sociales no deja de ser una cierta burbuja. 

Yo no aspiro a ganar dinero con este blog. Como mucho, que algún incauto lector/escritor-en-potencia vea mi banner de maquetación de libros y se anime a que le ayude. Pero seguiré con mi trabajo, y el blog será un pasatiempo, una alternativa de ocio -imprescindible para todas las personas-. Y si mis reflexiones ayudan a inspiran a los lectores, ¡pues bienvenido sea! 

Pero hay miles de personas que viven de conseguir likes, corazoncitos, votos o suscriptores: bloggers, youtubers, influencers... Incluso a través de abusos, como aquel youtuber que merecidamente se ganó un guantazo de un cartero. El poder de esta gente, por ejemplo, ha dañado sobremanera a la prensa y a las revistas, que aun no han logrado adaptarse a Internet. Además se han convertido en moldeadores de tendencias. Además a una velocidad mucho más vertiginosa de lo que la moda y los famosos hacían antes gracias al cine o la televisión. Millones de personas, jóvenes y no tan jóvenes, miran hacia estas figuras de autoridad a las que admiran, envidian, aman, odian o imitan.

Si es algo pasajero, solo el tiempo lo dirá. Está claro que dependerán de la propia evolución que tengan las redes sociales, en un mundo en que la tecnología cada vez se desarrolla a más velocidad.

El dinero, vulgar dinero

Sin embargo, la sociedad que aparece en Caída en picado ya existe. Sustituye los likes por las cuentas bancarias y veremos que nuestra vida ya es como nos describe el capítulo.

Y no nos engañemos, como con los likes de los influencers, el dinero llama al dinero. Salvo muy limitadas excepciones, aquel que nace sin un euro se morirá sin un euro. Irá a peores escuelas, conseguirá peores trabajos, tendrá peores coches y peores casas. Y será rechazado por la sociedad VIP, que lo mirará por encima del hombro, o peor aún, con una falsa mezcla de compasión y complacencia.

En Caída en picado, aquellos que logran desembarazarse de la presión de los likes y las redes sociales demuestran que son más libres y felices. ¡Ojalá fuera así! ¿Quién no ha valorado, alguna vez en su vida, perderse en una vida rural, en un lugar apartado, desconectar de todo y de todos y vivir al margen de la sociedad. Algunos afortunados (o valientes) lo han podido hacer. ¿Cómo les va la vida? Espero que realmente sean más felices.

Lamentablemente, sabemos que el dinero no hace la felicidad. Cada cierto tiempo podemos ver a algún famoso, que en principio lo tenía todo, pero que resulta que es la persona más infeliz y miserable del planeta. Es algo que, ciertamente, a mí siempre me ha costado entender… Vale, el dinero no hace la felicidad. Pero todos a los que nos cuesta llegar a fin de mes, que tenemos deudas, o que nuestro salario es de subsistencia, sabemos que tener una cuenta bancaria que pueda darte una cierta estabilidad o desahogo, no nos hará felices, pero nos ayudará.

¿Y tú qué opinas de todo esto? ¿Has visto Caída en picado? ¿Qué te ha parecido?

BlackMirror cover

Ficha de la serie:

Black Mirror

  • Creador: Charlie Brooker
  • Título original del capítulo: Nosedive
  • Director del episodio: Joe Wright
  • Fecha de estreno: 2016
  • Cadena emisora: Netflix.
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