Refugio del viento… y lo que cuesta romper la tradición

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Este año, por mi cumpleaños, mi compañera me hizo un fantástico regalo: ¡un libro de ciencia ficción! No podía acertar más. Me regaló Refugio del viento y la verdad es que me gustó bastante. Es la recopilación de tres relatos escritos por George R. R. Martin, el famoso autor de Juego de Tronos, pero bastantes años antes de que se hiciera famoso con la saga, y Lisa Tuttle, escritora norteamericana, famosa por haber rechazado un premio Nébula en 1982 como protesta por las corruptelas en el jurado del premio.

El libro se compone de tres relatos: Tormentas en Refugio del viento, escrito en 1975 y que ganó el premio Locus. Alimanco, publicado 5 años después. Y finalmente Caída, escrita para completar el libro junto a un prologo y un epílogo al año siguiente. Se trata de la vida de Maris, voladora en Refugio del viento, pero de origen humilde, a diferencia de la tradición del planeta. Cada relato repasa un momento crucial en su vida y como sus acciones son claves en una lucha más amplia e inconclusa contra la tradición, tantas veces reaccionaria.

La historia de Refugio del viento

La vida en Refugio del viento tiene más que ver con nuestro pasado medieval que con los escenarios tradicionales de la ciencia ficción. Pero el origen de esta sociedad, y el bien más preciado de la misma, vinculan el libro a nuestro género. Refugio del viento es un planeta oceánico salpicado por un puñado de archipiélagos, pero sin continentes. Allí se estrelló hace varios siglos una nave espacial humana procedente de la Tierra. Los supervivientes del accidente no pudieron reparar la nave, ni pudieron ponerse en contacto con otras naves. Desconocemos por qué nadie fue a buscarlos. No importa para la trama.

El caso es que para poder mantener una mínima civilización en un mundo oceánico donde los mares son traicioneros y muy peligrosos, los supervivientes fabricaron con los restos de la nave un número indeterminado, grande, pero limitado, de alas. Unas alas que permiten a su usuario, si tiene bastante pericia y mucho entrenamiento, surcar los aires de isla a isla. Estos voladores se han convertido en indispensables para el intercambio de mensajes entre los gobernantes -terratenientes- de cada isla.  La tecnología para fabricar nuevas alas se ha olvidado, dando a la misma un carácter aún más sagrado: Son irreemplazables.

El peso de la tradición

Por su papel en la sociedad, los voladores se han convertido en una casta aparte y privilegiada al margen de los demás, de los terranos. Sólo los terratenientes pueden considerarse sus iguales. La casta además es cerrada: Las alas se heredan de padre a hijo y ningún terrano puede aspirar a convertirse en volador.

No es el mérito lo que determina quién posee las alas. Algunas alas se han perdido porque han sido heredadas por hijos que no tenían ni la habilidad ni la voluntad que requiere su complicado uso. Pero la tradición es la que manda. Si durante siglos ha sido así, ¿por qué cambiar?

Además, el conformar una casta aparte ha provocado que entre muchos voladores se haya desarrollado un desprecio arrogante y elitista -incluso racista- contra los terranos. Y viceversa. Algunos terranos veneran a los voladores, pero cada vez más, los odian.

Maris y el papel del individuo

Maris tuvo la suerte de ser adoptada de niña por un volador sin descendencia. Cuando su padre adoptivo quedó lisiado, Maris heredó las alas hasta que su hermanastro pequeño, Coll, alcanzara la mayoría de edad. Se da la circunstancia de que Coll no quiere ser volador y que además es bastante torpe en el oficio, a diferencia de Maris, que es una gran voladora.

Maris, sin otro objetivo que recuperar sus alas, se enfrentará a la tradición de Refugio del Viento. Es verdad que el motor que le impulsa a luchar contra esa tradición es su egoísmo personal, su determinación a seguir volando. Pero también es cierto que se apoyará en la lógica y la razón para tratar de romper unas normas anquilosadas e injustas. Maris reivindicará la meritocracia frente a la herencia. Defenderá que si un terrano demuestra que es mejor volador, es el que tiene que tener las alas.

El final del primer relato es muy ingenuo. Un discurso en una asamblea, por muy elocuente que sea, por muy veraz y racional que sea, nunca logrará terminar con tradiciones milenarias.

Por cierto, muy interesante como los partidarios de Maris preparan la asamblea, situando a sus partidarios repartidos entre la gente para moldear la opinión y dar sensación de fuerza. Yo he estado en asambleas así. Es una práctica, por desgracia, muy extendida entre la izquierda. Parece que nunca bastan los argumentos. Las lealtades y las maniobras siempre están presentes.

windhaven

Acción y reacción

El caso es que los siguientes dos relatos se ponen muy interesantes porque las tradiciones se resisten a desaparecer. Y además cuando tiras del hilo siempre surgen otros temas relacionados. En el caso de Refugio del Viento, no sólo la resistencia de los voladores de viejo linaje, sino también las nuevas ideas que los terranos que consiguen convertirse en voladores traen consigo. Y pronto tienes a toda la sociedad patas arriba: el propio papel del volador, el poder de los terratenientes...

El libro no resuelve los conflictos de Refugio del Viento. Es la vida de Maris y como se pone todo patas arriba. Para el posterior desarrollo de los acontecimientos tendremos que usar la vieja imaginación.

Es interesante como el libro recoge el movimiento que suelen tener los cambios en la sociedad. El cambio se introduce muchas veces mediante revoluciones en mayor o menor escala. En este caso, el golpe de Maris. Pero a toda acción siempre sigue una reacción. Aunque parece que se ha triunfado, la victoria no está asentada y los privilegiados intentan recuperar su posición. Y cuando las cosas parece que se asientan, resulta que se han liado aún más, porque ese cambio ha dejado al descubierto muchas otras injusticias y problemas.

Tradiciones que se resisten a morir

Todas.

Es curioso como, a pesar de los avances sociales, hay aún hoy en día, tradiciones heredadas de la época más antigua. Algunas van mutando y transformándose. Otras siguen pesando como una losa. Aún hay muchas prácticas que son así, porque es lo tradicional. Y no se cuestiona. Llevado por la curiosidad, investigué en wikipedia sobre el argumento ad antiquitatem (apelación a la tradición) y ponía dos ejemplos interesantes:

  • Estas leyes se han estado aplicando durante 100 años. No hay razón para cambiarlas.
  • Las mujeres deben quedarse en casa porque así se ha hecho siempre.

Son buenos ejemplos. No hay mucho más que añadir.

Meritocracia e igualdad

En Refugio del Viento, además, se presentan los límites muchas veces presentes en la meritocracia. Las academias que Maris abre para los terranos tienen pocas alas, pocos profesores, pocos recursos. Los herederos de los voladores de viejo linaje tienen las alas de sus padres y son preparados desde niños para convertirse en voladores.

Por eso en nuestra sociedad no hay una verdadera meritocracia. Ya no voy a los privilegiados que directamente se compran sus títulos universitarios, como hemos visto en estos últimos meses. Esa es la versión más barriobajera del peso del dinero en oposición a los méritos y aptitudes.

Pero está claro que no es casualidad que en familias de músicos, salgan músicos, y que en familias de médicos salgan médicos. Qué decir que en familias de millonarios, salgan millonarios. Por supuesto, hay gente que rompe el círculo y que, con mucho esfuerzo y sufrimiento logran conquistar una posición que muchos otros alcanzan con más facilidad. Pero no nos engañemos. Siguen siendo una minoría.

El peso de la familia, del barrio en el que naces, del entorno en el que te crías, la escuela a la que asistes... es tan contundente, tan determinante.

¿Y tú qué opinas de todo esto? ¿Has leído Refugio del viento? ¿Qué te ha parecido?

windhaven cover

Ficha del libro:

Refugio del viento

  • Autor: George R. R. Martin y Lisa Tuttle
  • Fecha de publicación: 1981
  • Título original: Windhaven
  • En España: Gigamesh, ISBN 9788496208933
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