La verdadera Nightflyers: Nómadas nocturnos

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Comencé a ver la serie de Netflix, Nightflyers esperanzado. Me gusta mucho la ciencia ficción, como podéis imaginaros al escribir un blog sobre este género. Pero el terror es, seguramente, mi segundo género favorito. Así, algunas obras como Alien u Horizonte final, que combinan ambas temáticas, me fascinan. Y, sencillamente, el comienzo del episodio piloto es excepcional: Caos, sangre, locura… Un homenaje situado entre la mencionada Horizonte final y El resplandor de Kubrick.

Me dejé llevar por los misterios de ese primer episodio y disfruté. Pero en los siguientes capítulos, la calidad descendió abruptamente. Sigue siendo, en mi opinión, una serie entretenida. Pero es, a todas luces, un material bruto muy bueno, pero no del todo bien desarrollado.

Nightflyers está basado en una novela corta de George R. R. Martin, Nómadas nocturnos. El texto fue escrito en 1980 y al año siguiente, ampliado. Esta serie no fue la primera adaptación de la serie. Ya en 1987 se El escritor firma la producción de la serie, pero se desentendió del guión y del desarrollo de la misma. Así que no. No estamos ante un Juego de tronos espacial.

La serie Nightflyers

Quizás el problema es que en la serie de Nightflyers tratan de mezclar muchas temáticas propias de la ciencia ficción. El primer contacto, la inteligencia artificial, los telépatas, la ingeniería genética, la realidad virtual… Y quien mucho abarca…

La premisa de la serie es interesante. La vida en la Tierra está en graves problemas. La mejor esperanza de supervivencia, según el profesor D’Branin es forzar un primer contacto con una misteriosa especie alienígena: los volcryn.

Para ello, D’Branin junta un equipo de diversos científicos (y un telépata) y contrata los servicios de la Nightflyers, nave creada para colonizar nuevos mundos, cuyo capitán es el evanescente Roy Eris. Sin embargo, abordo de la nave comienzan a suceder extraños acontecimientos.

La novela Nómadas nocturnos

Tampoco se trata de satanizar a la serie. Al menos logró que me picara la curiosidad. Corrí a leer la novela original. Y eso ya es un logro de Nightflyers.

Y por cierto, la novela corta me gustó bastante. Tal vez puedo reprocharle que varias veces, los misterios se resuelven mediante la pertinente explicación del capitán Eris. Pero no olvidemos que es una novela corta.

Las diferencias entre serie y novela son bastantes. Hay que señalar que al parecer la serie se inspiró más en la película de 1987 que en la novela. No he visto esa película, así que no puedo opinar al respecto.

Un más anciano D’Branin contrata la nave Nómadas nocturnos para descubrir a los misteriosos volcryn. Aquí es una arcaica leyenda, compartida por varias civilizaciones alienígenas. La nave también está comandada por un capitán que sólo se aparece mediante hologramas. Pero a diferencia de la serie, su conducción está completamente automatizada, así que no hay más tripulación. Solo Eris y los científicos. Y no es una nave para la colonización. Es un mercante.

El trasfondo de la novela

En Nomadas nocturnos estamos en un futuro muy distante, a diferencia de Nightflyers, que es mucho más cercana en el tiempo.

Así, la humanidad ha vivido mucho. Han ascendido y caido Imperios. El universo está poblado por numerosas civilizaciones alienígenas, con las que ya hemos establecido contacto. Habitamos planetas con nombres tan sugerentes como Ávalon. Y existe una gran diversidad. En algunos lugares se persigue a los telepatas como en la serie. En otros se les alienta.

En la novela se intuye un universo amplio y muy rico. Se trata del universo de los Mil mundos, desarrollado por George R. R. Martin a principios de los 80 en otras obras como Muerte de la luz o Los viajes de Tuf.

Como curiosidad, mencionar que, como en la serie, hay una mujer mejorada genéticamente. Melantha Jhirl. Melantha es negra. Tanto en la novela como en la serie. Está mejorada y es negra. Toda una patada en la boca a los racistas y supremacistas blancos. Por cierto, en el ya mencionado largometraje de los 80, la interpreta una actriz blanca, así que no es un tema ni mucho menos secundario.

Los volcryn de Nightflyers

Para mi, lo que más ha avivado mi imaginación con la lectura de Nightflyers ha sido el papel de los volcryn. Creo que es lo más original del relato.

Como ya mencioné, a diferencia de la serie, en la novela los volcryn son una leyenda. Una leyenda de diferentes culturas alienígenas. Cada una les llama de una manera. Cuentan distintas cosas de ellos. Historias más o menos adornadas. Un pueblo que huye de una guerra o de una aniquilación. Navegantes errantes. Espíritus…

Lo que D’Branin sabe es que viajan alejándose del centro de la galaxia. A velocidades sublumínicas. Sin acercarse a los campos gravitatorios como los de las estrellas o planetas. Llevan millones de años viajando. Desde antes del nacimiento de Jesucristo, nos anticipa George R. R. Martin. La Nightflyers los busca por el mero hecho de descubrirlos, de conocerlos. De aprender de ellos.

La propia obsesión de D’Branin con los volcryn es muy interesante. No necesita de un trauma familiar, como en la serie, para obsesionarse con una leyenda e invertir tiempo, dinero, su propia vida, en descubrirla, en corroborarla. En la Tierra hay abundantes aventureros similares, que buscan Ovnis, la Atlantida o criaturas fantásticas.

Leyendas y realidad

Todas las narraciones que D’Branin recopila difieren unas de otras. Son distintas leyendas, pero que esconden átomos de la misma verdad.

Así suele suceder con todas las leyendas. Tras la poesía, tras la lírica o los usos moralizantes, propagandisticos y aleccionadores, las leyendas terrestres suelen tener un base real. Aunque a primera vista no lo parezca. Es normal que esta base real esté distorsionada.

En el pasado la transmisión oral era esencial en la transmisión de información. Y ésta se distorsiona de boca en boca (recordemos el chiste de Eugenio sobre los soldados y el eclipse).

Pero las historias, además, se contaban con el objetivo de entretener, impactar, atemorizar, aleccionar… ¡Qué importaba entonces que fuera real o no! Incluso en los textos escritos, las interpolaciones y manipulaciones eran constantes.

También podemos encontrarnos con leyendas compartidas por distintas civilizaciones. A veces por contagio cultural. O porque es la interpretación más satisfactoria (para los humanos de su tiempo) para acontecimientos similares. Y otras porque esconden un acontecimiento remoto y real. Un ejemplo sería el diluvio, leyenda presente en numerosos mitos. Presente en la Biblia, por ejemplo. Probablemente, haga referencia a una destructiva inundación acaecida en Mesopotamia en tiempos legendarios.

Leyendas de los volcryn

Seguramente cuando George R. R. Martin pensó en los volcryn, lo hizo tomando como referencia leyendas terrestres. Se me ocurren las leyendas del Holandés errante y las leyendas de San Balandran. Ambas con raices históricas e interconexiones muy interesantes.

El holandés errante. Barco fantasma, condenado a navegar eternamente sin poder pisar puerto. Parece que combina un personaje real, un arrogante y exitoso pirata holandés del siglo XVII, llamado Bernard Fokke, con una leyenda anterior, la del judío errante.

San Balandrán. Era un monje irlandés real del siglo VI, que realizó legendarios viajes marinos por el Atlántico. Entre ellos a islas fantásticas, como San Borondón (supuestamente situada en las Canarias, aunque por ejemplo, en mi natal Avilés una desaparecida isla y una playa de ría llevan su nombre). Otro episodio de sus viajes fue cuando atracó en otra supuesta isla en la que ofreció una misa, teniendo que huir precipitadamente al tratarse de una ballena.

Como podemos ver, leyendas muy vinculadas a la tradición de Simbad el marino. Cuento que a su vez tiene un marinero histórico de base, Zheng He, almirante musulmán al servicio de la China imperial, así como herencia de textos del Antiguo Egipto y de la Odisea.

E igual que hay criaturas marinas fantásticas, como el kraken o el Leviatán, ¿Por qué no puede haber grandes criaturas adaptadas a vivir en el espacio? Ya los vimos con purgills en Star Wars o en lostardígrados gigantes de Star Trek.

Las leyendas y mitos de hoy

Novelas, series o películas de hoy en día, cumplen un papel muy similar al que jugaban los cuentos y leyendas del pasado. Por supuesto su principal objetivo es entretener. Y con esa función son consumidas por todo el planeta, en algunos casos por millones de personas de distintas culturas.

Pero no despreciemos su papel educativo, moralizante y propagandístico, como los antiguos relatos. Todas las producciones culturales de nuestra época no dejan, no pueden hacerlo, de transmitir ideas, valores, juicios y también muchos prejuicios, unas de forma consciente, otras inconscientemente.

En El imperio del fuego, de Rob Bowman, los supervivientes, para entretener a sus niños, representan como una obra de teatro el climax de El Imperio contraataca. La pelea de Darth Vader con Luke y la revelación de su paternidad. No interpretan una obra de Homero o de Shakespeare, sino un icono de la cultura popular como es Star Wars. Quien sabe si dentro de unos cuantos miles de años, Marvel, DC o Star Wars sigan existiendo como lejanas leyendas de unos tiempos antiguos y primitivos.

¿Y tú que opinas de todo esto? ¿Has leído Nómadas nocturnos? ¿Qué te pareció?

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